“¿POR QUÉ SUDAN TANTO MIS PIES?”


La transpiración (o sudoración) es una función que realiza nuestro organismo continuamente y que le permite deshacerse del exceso de agua y de toxinas a través de la piel. Al mismo tiempo, el sudor actúa  como un regulador de la temperatura corporal evitando que ésta aumente excesivamente (por eso sudamos cuando hacemos deporte).

El caso de los pies es sobradamente conocido por todos debido al mal olor que se produce cuando estos sudan en exceso. Y es que el cuerpo humano cuenta con un total de entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas de las cuales una gran parte se concentra en la frente, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Eso sí, no debemos olvidar que mientras nuestras manos o nuestra frente están siempre al aire, los pies pasan la mayor parte del día cubiertos, lo que entorpece la correcta evaporación del sudor. Un pie puede llegar a liberar hasta medio litro de transpiración en un día… y todo eso dentro de un zapato.
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EL MAL OLOR DE LOS PIES:

Nuestro sudor se compone de agua, sodio, cloro, grasas y ácidos. La secreción ácida de las glándulas de las plantas de los pies forma una capa protectora contra la penetración de sustancias patógenas. Aunque por sí solo no tiene olor, la cantidad que se concentra en nuestros pies crea un entorno cálido, húmedo y oscuro favorable para que se produzca una multiplicación de las bacterias, que son las responsables del mal olor de los pies. Eso sí, el mal olor no ocurre inmediatamente sino que deben transcurrir algunas horas durante las que esas bacterias presentes en la piel se alimentan del sudor y sus sustancias, liberando desechos con ese característico mal olor.
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Una de las razones por las que el mal olor de los pies es más intenso en algunas personas se debe a la transpiración de cada uno. Sin embargo, el mayor (o menor) olor de nuestros pies también está en gran parte determinado por el tipo de calzado que utilizamos en cada ocasión. El uso de zapatos o calcetines inadecuados (sobre todo si son de poliéster o nylon) y la ventilación insuficiente del pie agravan la condición. Además, el hecho de no utilizar calcetines provocará un aumento en la cantidad de sudor que está en contacto con los pies, ya que éstos absorben una parte del sudor producido. El pelo en los pies también es un factor a tener en cuenta, contribuyendo al crecimiento bacteriano.

Para prevenir el mal olor de pies o para reducirlo es muy importante mantener una buena higiene cada día, así como utilizar calcetines y medias hechos con tejidos naturales como el algodón, que permitan la transpiración. En cuanto al calzado, se recomienda que no sea muy ajustado, que contenga la menor cantidad posible de tejidos sintéticos y que tenga sistemas de ventilación que favorezcan la transpiración.

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